Menu
Menu
Find a Doctor

Tipos de retinopatía diabética

updated

La retinopatía diabética proliferativa, el edema macular y la retinopatía de fondo son trastornos graves que, lentamente, pueden dejar sin visión a los diabéticos. Toda persona que sufra de diabetes debe estar informada sobre los signos y síntomas de la retinopatía diabética que aparecen al comienzo de la enfermedad y programar exámenes oculares de rutina con un oftalmólogo.

Retinopatía no-proliferativa (retinopatía de fondo)

La primera etapa de la retinopatía diabética, conocida como retinopatía no proliferativa o retinopatía de fondo, a menudo no presenta signos ni síntomas evidentes, aunque puede haber inflamación de la retina. En esta etapa, los diminutos capilares de la retina se transforman en membranas semi permeables (más adelante, los capilares pierden líquidos y sangre).

La mejor manera de frenar el avance de la retinopatía de fondo es programar exámenes oculares regulares con un oftalmólogo. Todas las personas con diabetes, incluidas aquéllas que no necesitan la corrección de la visión, deben examinarse en detalle los ojos cada año. Las mujeres diabéticas embarazadas deben examinarse los ojos cada tres meses.

El control de la glucosa en la sangre también es un factor en la retinopatía diabética proliferativa, el edema macular y la retinopatía de fondo. El cuidado de los ojos y el control de los niveles de azúcar en la sangre son inseparables. Realizarse pruebas (y de forma periódica) para verificar el azúcar en la sangre es imprescindible para controlar la diabetes y evitar la pérdida de la visión.

Edema macular

Cuando el centro de la mácula (la parte diminuta del ojo responsable de la visión aguda y directa) comienza a inflamarse, la visión puede tornarse borrosa. Esta etapa intermedia de la retinopatía diabética, conocida como edema macular, a menudo se superpone con las otras etapas. Aquí es cuando los capilares de la retina comienzan a perder líquido, provocando inflamación y visión borrosa.

Existen dos tipos de edema macular: focal y difuso. El edema macular focal se produce cuando los capilares de la retina desarrollan microaneurismas que pierden líquido, que luego constituyen diversos puntos de derrame. El edema macular difuso se produce porque los capilares de la retina se dilatan y ocasionan una pérdida que se difunde en una zona general.

El tipo de edema macular determinará la clase de tratamiento de la retinopatía diabética que indique su médico. Los diabéticos deben examinarse los ojos con un oftalmólogo cualificado todos los años para permitir la detección temprana del edema macular y así asegurarse el tratamiento más efectivo.

Retinopatía diabética proliferativa

Cuando los vasos sanguíneos dañados comienzan a romperse, puede haber una pérdida de sangre en el ojo. Esta tercera etapa de la retinopatía diabética, llamada retinopatía diabética proliferativa, se caracteriza por la visión nublada y defectuosa. La rotura de los capilares impide que puedan suministrarle a la retina los nutrientes necesarios. La retina, que necesita nutrientes, envía una señal química que impulsa el crecimiento de nuevos capilares. Este crecimiento se llama neovascularización.

Los nuevos vasos sanguíneos que se forman debido a la retinopatía diabética proliferativa causan aún más daño al ojo. Estos capilares, frágiles y débiles, son incapaces de proporcionar nutrientes a la retina. Asimismo, tienden a romperse y a perder sangre y líquidos en el ojo. Además, los nuevos vasos ejercen tracción sobre las estructuras y el tejido conectivo circundantes, lo que finalmente puede llevar al desprendimiento de la retina. La presión intraocular también puede aumentar como resultado de los nuevos capilares, dado que estos pueden bloquear los conductos que drenan el líquido del ojo. Este trastorno recibe el nombre de glaucoma neovascular.

La retinopatía diabética proliferativa puede ocasionar el desarrollo de tejido cicatricial, el desprendimiento de retina y la ceguera.

Hable con un médico en su zona sobre la retinopatía diabética

Los exámenes oculares regulares y el control del nivel de glucosa en la sangre son los dos factores más importantes para prevenir y tratar la retinopatía diabética con éxito. Si sufre de retinopatía diabética proliferativa, edema macular o retinopatía de fondo, pueden existir tratamientos que lo ayuden a proteger su visión y a retrasar la progresión de la enfermedad. Los diabéticos deben examinarse diariamente los niveles de azúcar en la sangre y visitar al oftalmólogo una vez al año. Sencillamente, busque en el directorio de DocShop de oftalmólogos cualificados para encontrar un médico en su zona que le realice evaluaciones periódicas de la visión y obtener el diagnóstico o el tratamiento de la retinopatía diabética.

Want More Information?

Contact a Doctor Near You.